domingo, mayo 28, 2006

Domingo de museo

La verdad es que me gusta ir los domingos por la mañana de museos. El que en los museos del estado sea la entrada gratuita le añade algo, pero no es la razón principal :-). Esta mañana me acerqué al Reina Sofia con el único propósito de ver la video instalación de Bill Viola de la exposición "La visión impura". La verda es que la estructura del MNCARS parece estar hecha a propósito para despistar al visitante. Para más inri, la susodicha exposión está repartida en tres módulos: uno en la parte nueva y dos en la antigua, en dos plantas distintas. Hace de recorrer el museo toda una aventura, en más de un sentido.

La instalación de Viola se encuentra en la 4ª planta, en una sala cubierta por cortinas negras y sin distintivo en la entrada. Tuve que recurrir a echarle un ojo al catálogo de la exposición para enterarme que se trataba de "Slowly Turning Narrative" (1992). STN se compone de una pantalla central, giratoria, con un espejo al reverso, y dos proyectores opuestos. En uno de ellos se proyectan imágenes diversas en color (un centro comercial, un incendio, un tiovivo,... ¿recuerdos?) , y en el otro, un primer plano en blanco y negro del rostro pensativo de Viola.


Durante toda la instalación una voz monótona va recitando estados y acciones del yo entercera persona ("The one who threatens, the one who touches, the one who waits, the one who hears, the one who consumes . . ."), lo que consigue un efecto muy curioso y a la vez algo desasosegante. Al girar la pantalla de proyección las imágenes se distorsionan, y el espejo refleja al espectador y a las imágenes de la parte opuesta. Uno de los puntos más curiosos es situarse en el centro de la pared opuesta a la entrada, ya que se situan los proyectores a los laterales y se puede conseguir una visión casi total vagando la mirada de uno a otro lado. El efecto que consigue Viola es absorbente; en el fondo, el tema de la instalación es el conocimiento del yo y sus infinitos estados.

Al salir de la sala me encontré con una agradable sorpresa: un pequeño homenaje al recientemente fallecido Nam June Paik a través de una selección de sus performances. Una buena ocasión para conocer a uno de los creadores del videoarte. Uf, hacía unos meses que no me pasaba por el Reina Sofía, pero le estoy cogiendo el gusto de nuevo ;-)
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